TIEMPO Y RESIDUOS
Las sustancias y productos pueden tardar más o menos en degradarse. Por eso es importante ayudar a la naturaleza en su ciclo con los residuos con la triple premisa: reutilizar, reciclar y reducir. Cada cosa debe ir en su contenedor y lugar. La naturaleza necesita demasiado tiempo.
Basura orgánica: de 3 a 4 semanas.
Papel: 1 año. Lo ideal es reciclarlo para evitar la tala de árboles para su fabricación.
Chicle: 5 años. Mechero: 100 años. Botella de plástico: entre 100 y 1.000 años. Bolsa de plástico 150 años. Lata: la naturaleza tarda 10 años en transformarla en óxido de hierro. Chapa de botella: 30 años. Colilla 1 a 2 años. Tetrabrik: 30 años. Aerosol: 30 años.
Botella de vidrio: 4.000 años. Formada por arena y carbonatos de sodio y calcio, es reciclable en un 100%. Para los componentes naturales del suelo es una tarea titánica.
Pilas: más de 1.000 años. Sus componentes son altamente contaminantes y no se degradan, así que permanecen como agentes nocivos.
Si cada producto se recicla correctamente, se puede transformar en otro producto, a su vez, de nuevo reutilizable. Aunque lo más sensato es reducir el uso de muchos de estos componentes.
Parece que lo único que es rentable reciclar es el vidrio. Se han descubierto almacenes con toneladas de papel y cartón, que llevan años olvidados. Nadie los recicla. En mi CCAA los contenedores de basura están a rebosar, y pasan días hasta que los recogen. Luego están algunos vecinos que dejan colchones justo delante del acceso al contenedor, impidiendo el paso. Muebles de todas clases y deshechos varios, todo fuera de los contenedores. En los contenedores de residuos de compostaje, suelen poner delante algún otro contenedor, lo que impide que se pueda acceder. La teoría siempre es bonita, la práctica lo tira todo por la borda. Los Ayuntamiento contratan a empresas X para hacer trabajos de jardinería y reciclaje de basuras, que no tienen ningún interés. Por ejemplo: plantan arbustos juntos que requieren distintas aportaciones hídricas: unos se secan, otros se ahogan… Un desastre. Lo único que funciona es la tortura de vaquillas en los festejos y las corridas de toros. Todo subvencionado con dinero público y de la Unión Europea. En detrimento de la sanidad y la enseñanza públicas.