Un gato grande


El león es un felino. Es decir, pertenece a la misma familia que el gato casero. En realidad, un león es como un gato, pero 40 veces más grande.


Los felinos se parecen mucho entre sí. Son ágiles cazadores, con enormes dientes y un denso pelaje.







EL JAGUAR

Se le encuentra en las selvas de Sudamérica y Centroamérica. Es un gran nadador.


EL TIGRE

Vive en Asia y suele ser un poco más grande que el león. Su pelo es rayado, para pasar desapercibido en las selvas.


EL LEOPARDO

También llamado pantera. Vive en África y Asia. Los hay con manchas y otros totalmente negros, pero si se le mira al trasluz, se pueden apreciar las manchas.




EL IRBIS

Es más conocido como pantera de las nieves, pues vive en las altas montañas del Himalaya, aún así, es perseguido por cazadores y está extinto.


El león, pese a su gran tamaño, es ágil, rápido y salta con gran precisión. Ni el hombre más rápido del mundo le ganaría una carrera a un león. Alcanza los 60 km. Por hora.


Gracias a su poderosa musculatura, un león puede derribar a sus presas de un simple zarpazo. Además posee una mandíbula y unos dientes enormes y poderosos. Son su principal arma para cazar. Están activos por la tarde-noche. Cuando hace menos calor.


Los leones son buenos trepadores. No dudan en subirse a las ramas de un árbol para vigilar o echarse una siesta. Pasan entre 18 y 20 horas al día descansando. En la sabana africana hace mucho calor, y cazar exige un enorme esfuerzo físico. Por ello hay que ahorrar energías. Los leones no comen todos los días. En realidad lo hacen sólo un par de veces por semana, y fallan 3 de cada 5 intentos de caza. Aunque parezca que está profundamente dormido, sus sentidos siguen alerta. Y como buen gato que es, al león le irrita la suciedad. Por eso siempre se lava las zarpas después de una buena comida. La melena se la lavan unos a otros.


El león macho no suele cazar, esa tarea la llevan a cabo el grupo de hembras emparentadas. El macho es el que come primero, por algo es el más fuerte, pues es el encargado de defender al grupo, luego las hembras y por último los cachorros Para darse a conocer a otros machos ruge, y por el tipo de rugido los otros machos saben su fuerza, edad, y si merece la pena o no pelear con él o ellos. Sus rugidos se escuchan a kilómetros de distancia. Patrulla su territorio marcándolo con orina y arañazos en los árboles. Cada mañana domina un territorio de caza y no deja que otros grupos se acerquen.






La melena que lucen los machos es un símbolo de poder que los otros leones identifican fácilmente. También existen leones solitarios. Suelen ser machos jóvenes de unos 2 años, que han sido expulsados de la manada. En sitios donde abunda la caza, pueden formarse manadas de hasta 50 leones. Siempre manda el macho más fuerte del grupo.


Las leonas se organizan como una gran familia y cuidan a los cachorros de otras, incluso los amamantan. Cuando las hembras van de caza, los cachorros se esconden para evitar el peligro. Aún así suelen encontrarlos las panteras que los matan. Los leones hacen lo mismo con los cachorros de pantera, no es que se odien, es por defender el territorio.


Los cachorros no participan en las cacerías hasta cumplir un año. Su vida no es fácil. Sólo comen lo que les dejan los adultos. A partir de los 3 meses, los jóvenes leones empiezan la etapa de aprendizaje. Aunque parezca que están siempre jugando, en realidad se preparan para la vida de adulto.


Cuando uno o varios machos solitarios llegan a los dominios de una manada, el jefe del grupo sale a su encuentro. Si no se retiran, los ataca, a vida o muerte. Si el jefe del grupo muere, sus hijos corren un gran peligro. Las hembras, no entran en las peleas de los machos. Si luchan entre ellos, ellas se mantienen al margen, escondiendo a los cachorros, pues si el jefe no gana la pelea, los otros machos matan a los cachorros. Sólo estiman a su propia descendencia. Si el león dominante logra expulsar al invasor, el clan familiar seguirá su vida normal.







Las presas de los leones son las jirafas, los ñúes, las cebras, que si están juntas, el león sólo percibe una gran mancha de franjas. Es su única defensa. Los antílopes son mucho más rápidos y resistentes que los leones, por lo que resulta muy difícil atraparlos.


Si la leona falla su ataque, deberá reposar casi media hora para recuperarse.


CADA VEZ SON MENOS


Aunque el león es una especie protegida, son muchos los ejemplares que cada año son abatidos por los cazadores.






Se calcula que en el mundo sólo quedan unos 30.000 leones salvajes. En realidad, existen más leones cautivos que en libertad.


La caza y la ocupación de los espacios salvajes por parte de los humanos han provocado la extinción del rey de las bestias en muchas regiones de África.


Afortunadamente, en nuestros días la mayor parte de la gente que va de safari a África lo hace con una cámara de fotos y no con una escopeta.







No hay comentarios:

Publicar un comentario

  MUERE UN CAZADOR DE INFARTO CUANDO PARTICIPABA EN UNA BATIDA EN EL MONTE IBIO (CANTABRIA) Un cazador de 53 años y vecino de Los Corrales d...