LIBERTAD ANIMAL NAVARRA
Dicen que las palabras importan. Y es verdad. Porque las palabras no solo describen la realidad; también pueden esconderla.
Hay palabras que acarician los oídos mientras silencian el sufrimiento.
Se dice lidiar, y parece que solo se habla de una ceremonia. Se dice faena, y parece un trabajo bien hecho. Se dice suerte de varas, banderillas, estocada... y el lenguaje convierte el dolor en técnica, la sangre en tradición y la muerte en un ritual.
Pero el toro no entiende de eufemismos.
No sabe qué significa una faena. Solo siente cómo su cuerpo es herido. No conoce la palabra lidia. Solo conoce el miedo, el agotamiento y el instinto de seguir viviendo. No distingue entre cultura y espectáculo. Solo intenta escapar de aquello que le causa dolor.
Las palabras pueden cambiar el relato, pero nunca cambian lo que el animal vive.
Quizá el primer paso para mirar una realidad de frente sea dejar de vestirla con palabras bonitas. Porque cuando el lenguaje deja de ocultar, la conciencia empieza a despertar.
Hoy, mientras muchos hablarán de arte, tradición o fiesta, en la plaza habrá toros que entrarán sin haberlo elegido y sin comprender qué les espera y que, después de ser heridos una y otra vez, agotados y aterrorizados, acabarán muriendo entre aplausos.
A veces, el acto más honesto es llamar a las cosas por su nombre. Porque ninguna palabra, por hermosa que suene, puede borrar el miedo de quien lucha por vivir.
El sufrimiento no cambia cuando cambian las palabras. Solo cambia la forma en que decidimos mirarlo.
Las palabras pueden ocultar la realidad, pero los nombres nos recuerdan que hoy ese sufrimiento tiene protagonistas.
Hoy, los toros que serán torturados y asesinados proceden de la ganadería La Palmosilla, cuya vida les será arrebatada esta tarde en la plaza.
Los matarifes encargados de torturar y dar muerte a estos bellos animales serán, Fortes, Fernando Adrián y Samuel Navalón.
Sus nombres, para que no caigan en el olvido:
Sombrerito
Cortijero
Zorzal
Jubiloso
Cantarillo
Mirloblanco
Tauromaquia, abolición
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